¿Qué es el baccarat?

El baccarat, o bacará en español, es un juego de cartas creado en Francia, en el siglo 15, época del rey Carlos octavo, el Afable. El juego tiene tres variantes universalmente reconocidas: el Chemin de Fer (vía de ferrocarril), el Banque y el Punto y Banca. Cada una de estas variantes tiene sus particularidades, que son precisamente las que atraen a grupos concretos de jugadores.

El bacará es un juego realmente sencillo. Utiliza una baraja inglesa de 52 cartas y la finalidad, para ganar, es obtener 9 puntos o el valor más aproximado a nueve. Respecto al valor de cada carta, la siguiente tabla muestra los valores respectivos:

Carta                                   Valor
2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9            El que muestra cada una de ellas
J, Q, K (figuras), 10          El que muestra cada una de ellas
As                                        Vale UN PUNTO

No juegan los comodines, y tampoco varía su valor o pueden ordenarse jugadas en función del palo de la baraja. Este es el único juego en que la peor jugada es la que presta su nombre al juego, pues la mano que arroja cero puntos es a la que se denomina bacará.

Pongamos por ejemplo que un jugador ha recibido un 5 y una jota; ambos suman 5. ¿Por qué? Porque la jota vale cero. Otro caso: el jugador recibe un 7 y un 4. Ambos números suman once, pero la mano vale UN punto. ¿Por qué? Porque a cualquier resultado se le quita diez, o lo que es lo mismo, el diez equivale a cero puntos. Si un jugador recibe dos Q, tiene cero puntos, tal como ilustra la tabla.

Dependiendo de la variedad de bacará que se juegue, se requieren 3 mazos de cartas (algunos casinos suelen usar cuatro, seis, o sólo dos). En el caso del bacará Banque, se barajan tres paquetes de cartas. La banca permanece en poder del jugador mientras no pierda; si pierde, debe pasarla al siguiente jugador.

El juego empieza en cuanto el crupier pone en subasta la banca, o se toma el primer nombre de la lista de jugadores registrados para la mesa, aunque cada jugador debe tener en cuenta esta situación antes de registrarse. Se efectúan las apuestas, el crupier reparte las cartas y empieza la acción.

El juego es realmente sencillo y tiene fama de aristocrático. Tanto, que un personaje muy famoso de Ian Fleming tiene como su juego favorito el baccarat. ¿Sabe de quién estamos hablando? Pues sí, se trata del inmortal James Bond, el agente 007.